lunes, 27 de junio de 2011
Te hubiese dado las gracias, pero es que no me daba la gana de dárselas a un completo desconocido pervertido.
-¿Hola?-volviste a preguntar, aun teniéndome delante.
Pase mi mano por delante de tu cara una y otra vez, tus ojos permanecieron imperturbables bajo la luz tenue de aquella luna llena. De repente me cogiste la mano, y me asuste. Soltaste el "libro" y empezaste a tocarme de arriba abajo.
-Oye que haces, suéltame, no me toques.
-Tienes cara de niña.
-Como lo sabes si ni siquiera ves.
-No hace falta ver para saber.
-Suelta me pervertido.
-¡No soy un pervertido!
-Además que haces aquí.
Recuerdo que te hechaste a reír de manera cínica.
-Como que qué hago aquí, esta es mi casa.
-Mentira, aquí no vive nadie.
-Pues ahora vivo yo y si te molesta ve a echar una reclamación al hall.
-¿Hall?
-Me subo a dormir ¿Te vienes?
-!NO¡
-Tú mismo, tampoco hacía falta que me gritaras soy ciego no sordo. Por cierto, si necesitas algo estoy arriba.
Me sorprendió que hubieses sido tan amable, fue genial sentir el apresio de alguien por primera vez.
-Ahora que lo dices... Tengo frió.
Me cogiste de la mano y para guiarme hasta tu dormitorio, supongo.
-¡QUÉ HACES, SUELTAME!
-Sino quieres subir te morirás de frió aquí abajo porque solo tengo una manta. Puedes quedarte todo el tiempo que quieras que no te cobrare el alquiler.
Quizás te diste cuenta de que había llorado, y por ello fuiste tan amable pero aun así me pregunto que hubiera pasado si hubieses podido verme. ¿Te hubieses echado a correr gritando "niño maldito, niño maldito"? Como de costumbre tenían todos al verme.
-Me da lo mismo yo no pienso subir a la habitación de un pervertido como tú, prefiero pasar frío.
-Pues ahí te quedas. Ten cuidado con el fantasma de la vieja.
-¿Qué vieja?¿Qué fantasma?
-Buenas noches.
Incluso cuando pequeño era un cabrón jodelón, y seguiré manteniéndolo hasta el día en que me muera
lunes, 20 de junio de 2011
SONRRIE
Mientras el movimiento circular del puñal me destrozaba el estomago él se tomo las molestias de decirme unas cuantas palabras.
-Valla que vueltas da la vida, un día estas vivo y al siguiente muerto.
Mis alaridos sonaban fuertes y consistentes en aquel callejón.
-Es una pena que alguien como tú deba ser eliminado, hubieses llegado alto. Chico hubieses llegado a lo más alto y lo perdiste todo por tú puto remordimiento, tuvistes que encariñarte, no podías obedecer ordenes, tenías que hacer lo contrario. ¿Qué más daba uno más?
-!Cállate¡-le grite.
Él saco el cuchillo y me empujo, caí y con sendas manos apreté la herida.
-¡Valla aún tienes ganas de vivir! De esa manera solo conseguirás morirte del asco.
-Valiente imbécil estas hecho- dije apoyandome en una pared que había cerca- te crees que me iré solo, por lo menos si me muero te llevo conmigo cabronazo.
-Ya claro tú y quien más inconsciente.
-Creo recodar que dijiste que era el mejor de todos, sé que decirlo uno mismo esta mal pero ¿me haces el fabor de mirar en la funda de tú pistola?- Observo con parsimonia y al ver que su pistola, una FN del calibre nueve, no estaba se quedo patidifuso.-Ahora posa para tú foto final. Sonríe-y le dispare entre ceja y ceja, esa sería la foto definitiva.
viernes, 10 de junio de 2011
El copito de nieve que no quería serlo- Una perturbada muy desequilibrada.
-Ella no lo sé pero yo debería estar durmiendo y tú también.- le contesto Deam algo nervioso al ver tanta sangre.
-No le hagas caso al tonto ese.-dije tendiéndole una mano.-Y ahora vamos a que te miren esa tos.
-No, yo me quedo aquí no me pienso mover.
-Mira o vas con tus propios pies o te llevo yo a rastras.-dijo Dean más nervioso todavía.
-¡Dean!-le dije en señal de reproche. Yo sabía que estaba histérico y que estaba apunto de perder la conciencia pero tampoco eran maneras de tratar a la gente.
-¿¡Qué!?Yo solo quiero irme a dormir, que estas no son horas.
-¡Eres un insensible!
-Es que me faltan horas.
-Más horas te van a faltar como no dejes de ser tan grosero.
-No lo soy.
-No, lo que tú eres no lo puedo decir porque hay niños preescolares delante.-dije señalándolo con ambas manos.
-¡TE HAS CORTADO!¡DIOS MIO, UN MÉDICO, UNA AMBULANCIA, SE NOS DESANGRAN!- dijo corriendo en círculos.
Copito de nieve que no se lo podía creer, miraba con los ojos como platos, nunca supe si en realidad tenía ganas de reírse porque su boca se la tapaba con ambas manos y se estremecía por el dolor de su costado. Mientras yo intentaba calmar a Dean que seguía corriendo en círculos y pidiendo ayuda, pero la mala suerte que tiene uno que cuando lo agarré, lo hice con la mano sangrante y ahí, ahí fue cuando se desmayó. En ese momento pensé "¿qué hago ahora? Dios de mi vida, soy un desastre".
-Abre la puerta y avisa a los de la ambulancia si no se han ido ya.-dijo copito de nieve caminando con gran dificultad hacia las escaleras agarrándose a cualquier cosa que hubiera por su paso.
-¿A donde te crees que vas?
- A mi no van a coger.
-Pero que dices, no te van ha hacer nada. Si quieres voy contigo pero tienes que ir a que te miren eso.
Ya había llegado al final de la cocina, no había mas encimera donde agarrarse, empezó a caminar tambaleándose hasta las escaleras y justo antes de subir el primer peldaño calló. Primero pensé que se había muerto, luego descubrí que no porque intento levantarse pero no pudo y acabo perdiendo el conocimiento.
-Esto es fantástico y ahora le toca a la imbécil de turno dar la cara a saber que les digo a los incompetentes de ahí fuera.-salí dando tumbos y con cara de mal humor, abrí la puerta y con suerte aun seguían allí las ambulancias y los policías.- me pueden hechar una mano, un chico se a desmallado y el otro el otro creo que también.- dije cuando todos se centraron en la chica que acababa de salir por la puerta de una casa totalmente sellada.
Todos los de la ambulancia pasaron corriendo y sacaron a ambos "heridos" y los metieron en la misma ambulancia, a la que obviamente me subí después de haberlos convencido diciéndoles que me había cortado la mano y que no paraba de sangrar, que si cogía una infección podía morirme y a ellos caerles un puro del copón... En fin exageraciones de una perturbada muy desequilibrada.
jueves, 9 de junio de 2011
¿Y si fuéramos una parte de algo más gordo?
-Eso es imposible.
-¿Porqué?
-Pues porque si dejara de girar tan de repente seguro que acabaríamos volando.
-¿Por qué?
-Porque gira.
-Pero ¿por qué gira?
-Porque tanto el sol como la tierra poseen unos campos magnéticos que les permiten moverse de esa manera.
-¿Y por qué poseen esos campos magnéticos?
-Supongo que por el choque de los dos átomos que formo esta nebulosa creando los planetas.
-¿Y de donde salieron esos átomos?
-Del espacio.
-¿Y el espacio?
-¿Dios?
-Dios no existe.
-Y por qué no.
-Porque entonces de donde saldría Dios.
-De la nada porque él es ultra poderoso.
-Eso no vale.
-¿Y por qué no?¿Acaso la tierra si puede dejar de girar pero Dios no puede existir?
-Si.
-¿Y por qué no?
-Porque lo has utilizado como ultimo recurso lo cual indica que tú realmente no crees en Dios.
-¿Y si en realidad fuéramos un átomo? Nuestra estructura en el espacio es exactamente igual que la de los átomos y nos movemos exactamente de la misma manera, incluso nuestra nebulosa se mueve entera por el espacio manteniendo su estructura. ¿Y si realmente fuéramos un átomo que anda suelto moviéndose en algo mas grande? ¿Qué pasaría si lo fuéramos?
miércoles, 18 de mayo de 2011
El copo de nieve que no quería serlo-¿El qué?
-Mira yo no se lo que vas ha hacer pero abrir las ventanas desde fuera va a ser, y perdón por la expresión, un coñazo. Por no decir que probablemente no la podamos abrirlas.
-Tarde, ya la he abierto.
-Pero que... !¿Te has cargado la ventana?¡
-Si.
-Y eso de ir con sigilo...
-Nadie se habrá dado cuenta y si lo hicieron pensaran que ha sido copito de nieve. Y ahora deja de hablar y ayudame a subir que no llego.- dije intentando trepar por la ventana.
-Pero ten cuidado con los cristales, y no te acerques a ese pirado hasta que yo suba.
-Ños, vale mama.
-Vega arriba.
Aun después de las advertencias al final acabe clabandome un cristal en la palma de la mano.
-¿Qué te paso?- preguntó al oír mi gemido.
A sabiendas que si le decía que me había cortado lo más probable es que me sacara de allí gritando "¡SE DESANGRA, SE DESANGRA, UNA AMBULANCIA, UN MÉDICO!", no es broma, esto es así, en resumen, la sangre no le gustaba ni un pelo.
-Nada; venga sube ya.
-Voy.
De repente se oyó un estruendo en la cocina, se oían caer botes, cajas y una voz desesperada gritando"DESPARECE DE MI VISTA, SOLO ERES PRODUCTO DE MI IMAGINACIÓN. JODER, POR QUE NO TE VAS. POR QUE VOLVISTE. VETE. VETE".
-Oye, Sook, ni se te ocurra moverte de ahí que subo.
Tarde, ya estaba a medio camino. Cuando alcance la cocina me vi a copito de nieve tirando al suelo botes y más botes de medicinas. Todavía no se había cambiado de ropa y estaba más devil y torpe.
-¡¿DONDE ESTA, DONDE ESTA?!
-¿El qué?-todavía no se había percatado de mi precencia, y le impacto un poco o mucho.
-¿Qué haces aquí? Tú no deberias estar aquí.- dijo bajando el tono de voz y agachando la mirada. Como si huviese hecho algo malo y se estubiera avergonzando.
-Eso es no debería pero...
-Te dije que me esperaras Sook.-ya me había olvidado de Dean.
Derepente copo de nieve empezo a toser y de su boca empezó a emanar sangre, callo al suelo en redondo y se tapo la boca con una de sus manos mientras la otra la colocaba en su costado.
-Ni tú, tú tampoco deberías.- dijo entre tos y tos de rodillas- Mierda no quería que vieran esto- dijo en surros casi inaudibles.
Dean lo miraba con cara de pena, y en ese momento supe en lo que estaba pensando. Pero yo siempre me he negado a creerlo
lunes, 16 de mayo de 2011
El copo de nieve que no quería serlo- El placer de la locura.
-He tú soplagaitas que estas haciendo. La estas asustando.- Le soltó Deam. Que lo agarraba por la camisa del pijama.
-Para dejalo en el suelo, Deam bajalo.
Me hizo caso pero la verdad es que no con muchas ganas. Pero copito de nieve no paro de reirse.
-Dejame darle dos ostias para que entre en razón, veras tú que nos viene bien a todos.
-Ni lo sueñes, le podrías hacer daño.
-Es que de eso se trata, si le hago cosquillas no va a parar de reír ni de coña.
Mientras nosotros seguíamos discutiendo y los policías y médicos redactaban su informe poniéndose de acuerdo con los hechos , copito de nieve se encerró en la casa, cerro todas las ventanas y puertas.
Cuando nos dimos cuenta, solo se oían extraños y exagerados ruidos dentro de la casa. Uno de los policías se acerco y nos explicó que probablemente hubiese sufrido un sock, que lo más probable es que la locura lo hubiese evadido por la sencilla razón de que ver morir a tus padres no es algo para tomárselo a bromas. Y que procurarían mandar a un psicólogo lo antes posible.
-Pero no se preocupen es obvio que el muchacho no lo hizo.- sentenció mientras se marchaba satisfecho.
-Y ahora qué hacemos Sook. ¿Nos vamos?
-Supongo que ya no hay nada que hacer, aparte de colarse por la parte trasera de la casa.
-Ni de coña, pero tu estas loca.
-¿Acaso tú no? Te recuerdo que tú Deam Cooper trepó por la tubería de la casa de Adriana cuando supuestamente estaba locamente enamorado de ella, y esta que esta aquí no te puso ninguna pega, sino que te ayudo.
-Pero eso son dos cosas distintas una es entrar a la casa de un loco...
-Y otras más grave es entrar sin permiso ni invitación por la noche a la casa de alguien que esta durmiendo.
-Arg... Mira que eres... ¿Qué hacemos?
-Por lo pronto llegar a la parte trasera de la casa sin que nos pillen, y ya se nos ocurrirá como entrar.
martes, 10 de mayo de 2011
El copo de nieve que no queria serlo- Después de la tormenta nunca vino la calma.
-¿A dónde vas?
-A casa de copito de nieve, los coches de policía se dirigen hacía allí.
-Espera voy contigo.
-No hace falta iré con Deam.
-Ten cuidado.
-Ok.
No me hizo falta ni llamar a la puerta Deam ya estaba fuera.
-Al final y todo te va a caer bien copo de nieve.
-No te flipes salí porque sabía que tú irías y no quería dejarte ir sola.
-Ya claro lo que tú digas. Venga vamos, quien llegue el último es un unihuevo chupapedos.
-Cada día algo nuevo. Ayer que era ¿ engendro mal nacido en forma de moco toxico?
-Claro, que sentido tendría si siempre dijera lo mismo. Sería aburrido.
Corrimos hasta la casa de copo de nieve, pero no nos dejaron acercarnos a la casa. Se había convertido en un área restringida; un par de minutos después salían camillas con enormes bolsas negras. Pensé, "No puede ser, copo de nieve no puede estar en una de esas bolsas. No me lo creo". Las lágrimas empezaban a caer por mi rostro y empecé a rezar porque él ni sus padres estuvieran dentro. Pero ya habían salido dos camillas y comencé a pensar que dentro de poco saldría una tercera.
¿Qué posibilidades había de que no fueran ellos? Una entre un millón.
-NO. NO SE LOS LLEVEN. TIENE QUE HABER UN ERROR, VUELVANLO A COMPROVAR, TIENEN QUE ESTAR VIVOS. DEVUELVANMELOS LADRONES, MISERABLES CANALLAS- gritaba copo de nieve frenéticamente, por un momento me alegre de que siguiera(por lo menos, él vivo). Él seguía pidiendo que lo revisaran que miraran de nuevo porque sus padres no podían haber muerto. Calló al suelo, y ya no pude más, salte la cinta amarilla y corrí hacia él.
-Mirame, mirame... Tranquilizate ¿vale?
Él se aferro a mi y empezó a llorar, no se si fue por que no se podía levantar o porque realmente necesitaba ese abrazo. Yo le acariciaba la cabeza mientras él seguía llorando. Pensaba en que decirle de verdad pero no se me ocurría nada a si que supuse que sería mejor no decir absolutamente nada.
lunes, 9 de mayo de 2011
El copo de nieve que no queria serlo- Como dijo que si
-Hola copo de nieve.
-Hola, Mandy y Billy.
-No me llamo Mandy y él no se llama Billy.
-Y yo no me llamo copo de nieve.
-Ps, tonterías. ¿Quieres jugar con...?
-¿Qué haces ahí? Entra en casa que te vas a poner malo. Pero mira como vas vestido.- decía una mujer que salia de la puerta hacia fuera.-¿Y quienes son estos angelitos cielo?, ¿son tus amigos?.
-Algo así.
-Venga vamos a casa. ¿Quieren entrar a jugar ustedes también?
Yo accedí, a Deam no le pareció buena idea pero aun así entro. ¿Por qué? Simplemente porque era mi guardaspaldas.
-Por cierto señora no somos angelitos; somos niños.- le dije.
-A de verdad, pensé que lo erais por las alas blancas que tenéis detrás.- ambos picamos como tontos y miramos a nuestras espaldas. Obviamente no vimos alas, vimos un paisaje cubierto de nieve.- Vamos no me digáis que no las ven, pero si son enormes.
-No señora lo unico que hay es nieve.
-Pequeña no sabías que hay que tener la vista en el cielo, pero eso si los pies en el suelo.
A partir de entonces íbamos todos los días por la tarde a esa casa, hiciera frío o calor, lloviera o nevase. En innumerables ocasiones aquel chico se ponía enfermo, con frecuencia sangraba por la nariz, había veces en las que ni si quiera podía levantarse de la cama, no comía casi nada, veces teníamos que entrar a la habitación que estaba totalmente cellada y oscura sin poder encender ninguna luz porque padecía de migrañas. Recuerdo aquello porque aunque pareciera tiste el pensar que su vela se apagaba y se encendía a cada momento, siempre pero siempre sonreía. Y lo más curioso es que nunca me hizo falta saber su nombre ni a él los nuestros para pasarlo bien, ni para cuidarnos como si fuéramos familia. Cierto es que Deam nunca hablo con aquella gente y cierto es que nunca y jamás de los jamases le caería bien.
domingo, 8 de mayo de 2011
La nueva camarera 9
-ESTAS LOCA, QUE COÑO LE HAS HECHO. TE FUISTE A LA PLAYA Y SE BAÑARON JUNTAS, SUBIERON UNA MONTAÑA PARA REVOLCARSE EN EL BARRO Y SE TIRARON LADERA ABAJO. PERO QUE... MIRA ESTO HAS MANDADO A LA MIERDA LA CHAPA, ESTA OXIDADA,LA PINTURA, ESTA RAYADA, Y ESTA LLENA DE ABOLLADURAS POR TODAS PARTES. EL TUBO DE ESCAPE YA NI SIQUIERA PARECE UN TUBO DE ESCAPA. !!¿QUÉ LE HAS HECHO?¡¡ ESTA MÁS AMORFA QUE EL DITTO DE POKEMON.
Ella me miro y por lo visto le pareció gracioso porque empezó a reírse.
-TE PARECE GRACIOSO, ES QUE ACASO TE PARECE GRACIOSO HABERME DESTROZADO LA MOTO. TE DIJE QUE TUVIERAS CUIDADO QUE NO QUERÍA QUE LE HICIERAS NINGÚN RASGUÑO...
-Uno no le he hecho ningún rasguño, simplemente la he destrozado y dos a culpa es tuya por dejármela. Además tú me pediste que la cuidara pero yo no te dije que lo haría. Como conclusión, esto es culpa tuya- dijo señalando a la harley. Y zanjado el tema (según ella, porque para mi esto no era sino el comienzo de la guerra), se largo dentro del bar.
jueves, 5 de mayo de 2011
El copo de nieve que no queria serlo - ¿Por qué no quererlo? Porque es diferente, ¿y eso qué tiene de malo?
Deam iba diciendo por el camino que aquel niño tenía algo raro.
-Es que acaso los copitos de nieve te parecen raros.
-Él no es un copito de nieve.
-Pero lo admitió así que a mi me vale.
-No lo es.
-A no y porque solo sale en invierno, cuando los copitos de nieve caen del cielo.
-No lo es.
-Que si.
-Que no.
-Si.
-No.
-Si.
-No.
-Si.
-Si.
-Ves lo que yo decía un copo de nieve.
Deam me miro boquiavierto.
-Cierra la boca que te van a entrar moscas.
-Por qué contigo no funciona.
-Porque soy más lista que tú.
-Mentira.
-Verdad.
-Hiciste trampas.
-Como voy ha hacer trampas zoquete.
Aquel día nos lo pasamos discutiendo; llegamos a la casa de Deam (hoy me quedaba yo a dormir) y la madre nos puso en una esquina de la habitación a cada uno. Fue muy gracioso porque lanzábamos muecas de una esquina a otra, hasta que nos dormimos.
martes, 3 de mayo de 2011
El copo de nieve que no queria serlo
-¿Qué pradera?
-Shhh, eso es un secreto.
-Tengan cuidado, no hablen con desconocidos...
-No pasa nada mami, tengo a Deam.
-Aún así cuidado.
-A sus ordenes mi sargento.
Aquel mismo invierno fuimos a la casa de la pradera por tercera vez y por tercera vez vimos a aquel chico de pelo blanco, piel tan pálida o más que la nieve y ojos azul eléctrico. Estábamos en invierno pero él parecía no darse cuenta, porque siempre estaba con ropa de verano y pies descalzos. Yo aun era una niña algo extrovertida y aquel mismo día no pude aguantar el ir a hablar con él. Deam me acompañaba pero nunca le dirigió la palabra.
-Hola.
-Hola.-su voz sonaba algo triste.
-¿Estas triste?
-No.
-Entonces, ¿por qué lloras?¿es por qué tienes frió?
-No.
-¿Por qué te han metido en la lavadora y te has quedado sin color?
Recuerdo que su expresión cambio radicalmente, por un momento pensé que estaba apunto de morirse pero de repente empezó a reírse a grandes carcajadas. Y esta vez lloraba, si, pero de la risa.
-Cuanta imaginación para tan poca cosa.
-A quién llamas tú poca cosa, yo ya tengo ocho años. Ya soy grande, copo de nieve.
-¿Cómo que copo de nieve? No soy un copo de nieve, no soy redondo.
-Pero eres blanco.
-Y tú también.
-Pero tú más.
-No soy un copo de nieve.
-Si.
-No.
-Si.
-No.
-Si.
-No.
-No.
-Si.
-Ves que si eres un copo de nieve, a mi no me la das con queso. Tú eres un copo de nieve caído del cielo.
-Pos vale seré un copo de nieve.
-¿Copo de nieve, quieres ser nuestro amigo?
-Que remedio- dijo encogiendose de hombros.-Pero no me llamo copo de nieve.
-Los copos de nieve siguen siendo copos de nieve, a si que te llamas copo de nieve.
-A si pues ahora te voy a ignorar.
-Pues venga adelante, total los copos de nieve no hablan.-dije dandome la vuelta- Vamos Deam.
Nosotros nos íbamos a seguir jugando con la nieve mientras aquel niño nos miraba riéndose a carcajadas como si disfrutara con solo vernos jugar.
sábado, 30 de abril de 2011
Un pacto con el diablo
-Lo estoy, más que nunca.
-Por qué tendría que pagar por algo que no ha hecho.
-Porque esto se trata de un juego, un dulce y delicioso juego. Mi querido, Noah.
-Sayuri...
Noah solo podía pensar en lo único que a él se le daba bien pensar, en el dolor de estar enterrado vivo esperando al anochecer para ver pasando los días, sin contarlos siquiera, atraves de una prisión sin salida.
-Shhhh.- dijo Sayuri colocando sus dedos en la boca de Noah. Esos blanquecinos y aunque frágiles parecieran, podrían matar con solo tocar.- Esto le recordará que tiene corazón aunque no palpite.- Y plasmo lentamente, con suavidad, sus labios en aquella boca que obediente pero sin ganas devolvió ese saludo como solo ella sabe hacerlo.
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-Nero. ¿Ocurre algo?- dijo Vincent.
Nero estaba parado, a medio camino, con una sensación de escalofrío que inexplicablemente recorría su cuerpo.
- Nada.-ese tono de voz tan arisca que siempre llevaba consigo en aquella voz tan perfecta.
-¿Otra vez?
-No, simplemente un mal presentimiento.
Los dos permanecieron callados, cada uno en su propio mundo, caminando al son del olvido.
-!Nero¡- la voz apresurada y feliz de Colín. Corriendo, que sin pensárselo dos veces lo abrazo.
-Aquí tienes a tu mal presentimiento.- dijo Vincent sarcástico.
-Colín,¿qué haces aquí?. Deberías estar en casa durmiendo. No te he dicho que salir a estas horas es peligroso.-dijo Nero haciendo caso omiso a las acusaciones de Vincent.
-Jo, pero es que así no podre verte nunca más.- dijo Colín apunto de llorar- yo no quiero que te vallas, quiero que siempre estés conmigo.
-Mira, vamos ha hacer un trato, si tu no sales de casa por la noche yo te iré a visitar.
-De verdad...- los ojos del pequeño brillaban con fuerza-...Pero... Por qué no puedo verte de día, así estaríamos más tiempo juntos.
Nero se empezaba a dar cuenta de que aquel niño estaba creciendo y que tarde o temprano sabría la verdad, pero por ahora sería mejor evadirla. En tal caso dentro de poco tendría que desaparecer de su vida.
viernes, 8 de abril de 2011
El renunciar de alas plateadas
-Arcel, espera...
-Olvídame, no quiero saber mas nada sobre el tema, no voy a ayudar a ninguno de los bandos.
-No puedes irte así como así, es que no vas a luchar por el paraíso.
-Por dios Anael, mira a tu alrededor te crees que esto es el paraíso, esta es tu visión de él, esto no es el paraíso es el puto infierno.
-Por qué hablas así, Arcel no te reconozco.
-Que por qué hablo así, que por qué... Mira estamos divididos en jerarquías que nos dictan lo que somos y lo que debemos hacer, en cualquiera de los casos nadie tiene el derecho a elegir como quiere que sea su vida. Eso es lo que no debería haber hecho ese tipo al que tu llamas padre, al que tu idolatras. Nadim, nunca debería haberlo hecho. Es más por mi que se pudra en una prisión de cristal. Tanto prometer que no íbamos ha ser iguales que las razas inferiores... Ha, las palabras se las llevo el viento.
Anael me miro con cara de mal augurio y me abofeteo.
-No vuelvas ha hablar así de padre, que quieres que te encierren con los rebeldes, zoquete.
Yo me di la vuelta y volví a retomar mi camino, sin mirar en ningún momento a lo que estaba dejando atrás. Anael nunca se había puesto tan seria, y aquella vez su mirada me llego al alma.
-Espera a donde vas.
-A lo que debería haber hecho hace tiempo.
-No puedes renunciar a ellas.
-A no pues mira como lo hago.
-Es que acaso quieres que te encierren, que te tomen por mala influencia...
-Te recuerdo que dentro de esa cárcel esta mi hermano, Anael y tu sabes tan bien como lo se yo, que el nunca hizo nada fuera de las normas. Así que te aconsejo que dejes de tocarme las narices, con el temita de la prisión.
Anael no volvió a emitir palabra, simplemente caminaba detrás de mi, llorando. Sus lágrimas caían por esas mejillas morenas y mojando aquel vestido blanco.
martes, 5 de abril de 2011
Si pudiera apagar ese interruptor, lo haría.
lunes, 28 de marzo de 2011
El encargo 4
domingo, 27 de marzo de 2011
El encargo 3
sábado, 19 de marzo de 2011
La nueva camarera 8
-Sam, habré la puerta-dije intentando abrir la puerta-Maldita sea. Siempre igual.- dije rendiéndome al poder de la puerta.
-Pues, ahí te quedas.-dijo la pelirroja.
-Pero tú a dónde te crees que vas.
-A mi casa, a dónde si no.- y regreso al camino.
-Ey, Pippi Langstrum, espera...
-¿Pippi Langstrum?- me pregunto.
-Si no me das tu nombre, algo tendré que hacer para llamar tu atención.
-Bueno, que es qué ya te aburriste del sustantivo.-me dijo con algo de desprecio.
- Se puede decir que si.-dije algo mosqueado.
-Mejor olvidame.-dijo mientras se largaba.
-Espera-ella se de tubo y me miro, en señal de espera- Si Sam pregunta, le voy a decir que te has escapado.
-Siento decilucionarte, bueno en verdad no, pero por si no te has fijado me pienso ir digas lo que digas.
-Haber que ya lo se sino me importa, de hecho a mi me viene mejor pero que no te voy a dejar que te vallas sola caminando. Toma, pero que sepas que la quiero aquí mañana y sin ningún rasguño¿ok?.
-Pero que es esto.
-Las llaves de mi moto, es aquella harley blanca de allí.-ella miro sin comprender el por que de aquel gesto.
- Y se puede saber para que las quiero.
-Sabes conducirla.
-Si.
-Pues ya no te hace falta mas, te subes la enciendes y te marchas.
-Que sepas que no te pienso devolver el favor.
-No me importa.
-Gracias... supongo.
-De nada, supongo.
Se subió en aquella moto, la encendió... Y arranco como si hubiesen dado el pistoletazo de salida.
-SIN NINGÚN RASGUÑO. -dios mio, casi me da algo cuando mi preciosa harley arranco de aquella manera. Pensé que casi las ruedas las deja atrás.
viernes, 18 de marzo de 2011
La camarera nueva 7
-Bueno, pues que se busque un hotel. O sin tan preocupado estas por ella llevatela a tu casa...
-Es que aquí no cuenta mi opinión, te estoy diciendo que solo estaba un poco nervioso y ya esta. No pasa absolutamente nada.- dijo la pelirroja.
-Oh, no, esa mirada no me gusta nada.- le dije a Sam, al que se le acababa de encender la bombilla.
-Venga tío, no seas así que esta noche he quedado.
La chica nos miraba como si fuéramos dos pirados que acababan de descubrir que el fuego quema.
-Me importa un huevo que hallas quedado, es tu camarera, tu empleada por lo tanto tu problema. Así que en tu casa.
-Tienes cama y sofá que te cuesta, por fa please.
-A mi no me pongas esos ojitos tiernos, por que nunca te a funcionado ahora tampoco.
-Ey, que sigo viva. Bueno yo me marcho.
-Pues venga a tu casa entonces- dijo Sam empujándonos fuera del local- No se permiten quejas.-dijo mientras nos cerraba la puerta en las narices.-Por cierto como le pase algo a ti se te cae el pelo, chavalin.
domingo, 13 de marzo de 2011
La camarera nueva 6
-Ten más cuidado, mira por donde vas-dijo con voz profunda, tosca y de desprecio. Este tenía prisa, por que no me ayudo a lebantarme, ni si quiera espero a que lo hiciera, sino que paso por encima y se largo.
Yo que estuve a punto de ponerlo a parir, casi le digo que porque él tuviera las nubes en los ojos no significaba que no existiera la gente mas baja que él. Pero eso de que midiera dos metros más que yo y tuviera la anchura de un ropero no ayudaba mucho. La verdad es que la idea de darme tortas con el no me agradaba mucho. Segurísimo que acabaría perdiendo. Así que me conforme con hacerle muecas mientras se alejaba y yo me levantaba.
Cuando entre, Sam estaba hablando con la pelirroja; ambos estaban muy serios.
-Perdona que les interrumpa, pero joder como estaba el calvito. Estaba que echaba humo.
-Ten cuidado con ese. Es la primera vez que lo veo y ya ha acabado con mi paciencia.-dijo Sam sin cambiar su expresión.
-Mira que eso si que es difícil.
-Esto no es broma, mañana vamos a plantarle una denuncia.
-Eso lo hablaras por ti. Yo ya te he dicho que no va a volver a pasar. Es amigo de mi hermano.-dijo la pelirroja preocupada.-Yo hablare con él y listo. Solo esta un poco nervioso.
-¿Pero entonces qué ha pasado?-pregunte sin comprender la situación.
viernes, 11 de marzo de 2011
El encargo 2
-Esta vez si que te ha dado fuerte.
-"NO EN SERIO"- le dije con sarcasmo a Víctor.
-Bueno normalmente te da con el bastón y empaz pero hoy lo cogiste de malas.
-Víctor-dije mirándolo entre una mezcla de molestia y asombro. ¿Cómo podía ser que nunca pillara el sarcasmo o la ironía?
-¿Qué?
-¿Sabes que lo anterior era sarcasmo?
-Y que quieres ahora ya sabes que me cuesta.
-"SOLO"-le dije con sarcasmo.
-¿Sarcasmo?
-Si.
-Bueno y qué vas a hacer ahora.
-Acatar las ordenes.-dije descorazonado.
-Acaso serías capaz.
-No me queda de otra, es él o yo.
-Tú te quejas de lo déspota que es el viejo, pero tú amigo mio no te quedas corto.
-Yo lo que quiero es salir de esta mierda y tener una vida normal.
-Pues ya te vale.
-Miralo por este lado, al viejo le quedan solo unos años. Con él fuera del mapa yo seré libre y tú también.-objete con aire perspicaz.
-Si no es él, ya vendrá otro a seguir su puesto y así sucesivamente.
-No tiene herederos.
-Eso no tiene nada que ver, esto es la mafia aquí todo vale.
-Mira que eres pesimista.
-Rene, esto es serio. ¿De verdad que vas a cumplir las ordenes?
-Ya lo he hecho otras veces y esta no va a ser menos.